martes, 17 de marzo de 2009
Saber ganar (segunda parte)
domingo, 8 de marzo de 2009
Saber ganar (primera parte)
El socialista Méndez Romeu explica por qué han perdido las elecciones echándole la culpa a su ex-pareja de baile, al BNG, que resultó ser más ingrato de lo que se esperaban. En el fondo es también una critica propia por no saber gestionar un gobierno de coalición. Hay poca práctica en España. Los políticos patrios sólo se siente a gusto con mayorías absolutas, sin rechistares, y haciendo monólogos sordos del diálogo. Pero al PSGa no les quedaba otro remedio si quería gobernar. Necesitaba al BNG y aceptaron porque para eso se presentaron, para ganar y jubilar a Fraga. Patxi López ─que debería heredar el sobrenombre del otrora SuperLópez, alias Ignacio López de Arriortúa, quizás el ejecutivo más célebre de los ochenta─ tiene una disyuntiva similar. EL PPE no es su aliado natural ni será un aliado fácil pero lo necesita para sacar a los nacionalistas del poder en Euskadi. El PNV vivirá su travesía del desierto haciendo tiempo hasta las próximas elecciones e hincapié en la muy probables contradicciones del nuevo bipartito vasco, con ese victimismo que siempre han atesorado los nacionalistas.
Escribo todo esto con la excusa de versar sobre los que han sabido ganar con otro yotube del SuperDepor (la música lendoirista está de más), nuestra maquina de hacer soñar que tanto disfrutamos cuando no había crisis. Fui a verles ganar la primera Copa en el Bernabéu, en junio de 1995, pero sólo asistí al segundo partido. Al primero, que tuvo que ser parado por la tremenda tromba de agua que se ve en el video, fue mi hermano. Luego me dejó su entrada porque no podía asistir a la continuación, tres días más tarde, de nuevo en Madrid y en martes 27, que era laborable. Debió de ser el partido más corto de la historia del fútbol, el Depor marcó a los 58 segundos de la reanudación y el partido se terminó diez minutos más tarde, que pasamos pidiendo la hora. Llevó más tiempo entrar y salir del estadio que el partido mismo. Empezábamos a saber ganar y fue contra el Valencia, él que nos amargó una liga.
miércoles, 4 de marzo de 2009
Saber perder
Este penalti errado de Djukic simboliza para mi el saber perder. Fue un 13 de mayo de 1994. Lo vi en un colegio mayor de chicas en Leuven, solo, en una sala a escuras, aterrador, algunas estudiantes entraban en la sala, me veían ahí, a oscuras, y salían pensando quién habría invitado a ese perturbado. Estaba claro que esa noche no iba a dejar a nadie cambiar de canal. Tras el partido me fui a dar una vuelta, de nuevo solo, sin rumbo fijo, como alma en pena y a pensar que nunca más íbamos a tener una posibilidad igual. Como mi hermano, que se quedó prácticamente a un tiro de piedra de la cima del Everest. ¡Qué lindo puede ser a veces no ganar! Pero la vida también es generosa. Unos años después aprendimos a ganar en este país acostumbrado a perder, con esa sensación inexplicable que los milagros existen.
martes, 3 de marzo de 2009
Apostas de catro anos
Hai que saber gañar e perder. Isto ben sabemoslo os Deportivistas que temos moito sufrido mais sempre hai alguén que abufa polos resultados. Suso del Toro seméllame un deles si de verdade pensa que a derrota do bipartito non é merecida. A Galicia que ten votado, unhas veces outorga e outras non segundo razoamento da democracia, a posibilidade da alternancia, do cambio, nunhas eleccións libres. Ós políticos no gozan coas eleccións cando perden ainda que os resultados sexan rotundos, coma foran onte. A renuncia de Touriño é lóxica. Quintana non sei que agarda.
Os galegos no son a clientela do PP e os medios inflúen pero non deciden, fan coma os libros, fomentan o pensamento e logo cada quén ten que escoller. Roberto Blanco Valdés na Voz (qué serio na foto) explica ben o que ten pasado. Eu tamén supoño que algo mal terá feito o bipartito para acadar tan axiña as bancadas da oposición, para ficar fora do poder. Empregaron máis enerxia en vixiar ós seus compañeiros de coalición que en facer pais. Os erros páganse caros en política, catro anos sen coche oficial. A boa noticia é que a marxe é ainda pequena e o PP tampouco pode emboubar.
Deixo outro yotube cunha canción de Capercaille (grupo celta escocés) que onte escoitéi de volta da praia. Din algo en gaélico que non entendo pero semellame a "unha mariscada" (nesta versión Karen a canta no minuto dous, no disco Beautiful Wasteland é máis claro o da mariscada, tiñan máis fame). Bo xeito de festexar as oitavas eleccións do noso país.
viernes, 27 de febrero de 2009
Miopes y sordos en las profundidades
Este blog se llama gritando a voces en altamar porque se supone que sólo lo leo yo porque lo que pasa en altamar no debe de trascender. Se supone. The Sun, ese tetudo diario británico, revela que dos submarinos nucleares, uno francés y el otro inglés, chocaron en las profundidades. Esto tampoco debería de divulgarse, como los sumarios de Garzón, pero ahora lo sabemos aunque no dónde se dieron el toque. Por lo que nos dicen fue en Atlántico Norte y puede que fuera frente a las costas de Galicia, en esas oscuras simas marinas dónde Margaret Thatcher tiraba su basura nuclear a principios de los ochenta. Nos dicen que sólo fueron unas abolladuras. Y la torre de control del Salvamento Marítimo de A Coruña ─que nos construyeron después de que el Mar Egeo se estrellara con la Torre de Hércules─ sin enterarse.
Imagínense el desastre, un accidente como el que sufrió el submarino ruso Kursk en agosto de 2000 entre dos submarinos de países aliados, que a pesar de tener los equipos más avanzados de comunicación ─necesarios para recibir la llamada con la orden de lanzar los misiles nucleares que dan sentido a la política de disuasión─ no lograron evitarse en el gran océano. O sea, dos submarinos miopes y sordos. Y podía se aún peor, unas cuantas explosiones nucleares con las que alegrar la campaña electoral en Galicia ¡Qué vergüenza para ambas armadas y aún más con esos pomposos nombres: Vanguardia y Triunfante!
¿Por qué les ponen nombres tan ridículos a sus submarinos? Vanguardia, Vigilante, Venganza, el Incansable ─que se estropeó en Gibraltar y armó un buen lío diplomático─ por parte británica y Triunfante, Temerario, Vigilante por parte francesa. Los nombres españoles son más modestos: Tramontana, Marsopa, Delfín, Galerna aunque eso de Foca suena en inglés como Folla, le dirían al comandante en una reunión de la OTAN. Quizás de esos se trataba.
Todavía no existen fotos del encontronazo en mar adentro pero The Sun nos muestra al pobre Almirante británico tras reconocer el tropiezo. En nuestras elecciones no me sorprendería que salieran alguna foto más de otras profundidades, en particular de yates con político y potentado por medio: ahora le toca al vicepresidente Quintana, también le pasó al Presidente Barroso que tuvo que pasar por un voto de confianza, o al responsable de economía y fianzas del partido conservador británico con nombre de toro, Osborne─qué coña, el corrector del ordenador quiero que escriba soborne─ al que su anfitrión, un oligarca ruso, dio al partido una millonada. Esto de los yates es peligroso. Como ir a cazar. Mejores para estos encuentros son los submarinos pero mucho cuidado con Vanguardia y Triunfante.
lunes, 16 de febrero de 2009
Votar para perpetuarse en el poder
Dos mandatos máximo proponía en mi anterior entrada y, días más tarde, Venezuela me ha quitado toda la razón y posibilita la próxima reelección de Chávez, o cualquier otro presidente por llegar. La ambición bolivariana, la Chávezcracia y su proyecto ilusionante requieren más tiempo y más petróleo si bien antes tendrá que ganar las próximas elecciones. Chávez ha sabido jugar las cartas y se ha salido con la suya.
Chávez intuye que no tiene parangón, que le incumbe perpetuarse en el poder, porque sólo él sabe lo que necesita Venezuela. Sin embargo las urnas no siempre certifican la sabiduría de los ciudadanos a la hora de votar. Es lo que piensan todos los que pierden ─Chavez el primero─ y este segundo referéndum ha corroborado muchas sospechas.
Aquí en Europa sabemos también algo de referéndums. Llevamos casi una década tratando de aprobar un tratado ya muy retardado y, de nuevo, nuestras ambiciones estarán en manos irlandesas que dirimirán si salvar o hundir definitivamente el Tratado de Lisboa. Y más cerca, en Andalucía, tenemos otro Chávez que, sin revoluciones ni Bolívares por medio, no conoce la derrota y presume de reelección indefinida. Tienen estos Chávez un conocimiento del pueblo, abrumador.
Posiblemente la Chávezdependencia sea una forma aún desconocida de adicción que comparten Venezolanos y Andaluces. En Galicia es más difícil que aflore este fenómeno de perpetuación. El censo de 2006 revela que sólo hay 69 Chávez, menos del 1% de España. Sí es verdad que la Fragadependencia duró lo suyo pero, tras mucho maquillaje, nos reencontramos con la alternancia, ese forma de gobernar tan poco apreciada entre la clase dirigente. Quedan los Castro. Quizás un nieto del Comandante se atreva con Galicia ahora que España está nacionalizando a media Cuba.
En fin, quiero compartir otro propuesta democrática: No deberían repetirse las consultas hasta que pasarán por lo menos cinco años, para respetar el signo del voto y poner tiempo y tierra de por medio, y así impedir celebrar plebiscitos hasta saciar los anhelos últimos del político de turno.
jueves, 12 de febrero de 2009
Hacer país de verdad
Al patrón de la Voz de Galicia no le gusta la situación actual que tenemos en éste nuestro país en elecciones, con una clase política ensimismada en conseguir plaza en O Hórreo, y si toca en San Caetano, en vez de preocuparse sinceramente por los problemas de todos, y se supone que también suyos porque la crisis no hace distinciones. Falta nivel en nuestros políticos porque sólo piensan en lo suyo, y con esas cortas miras el país siempre les quedará demasiado grande.
Comparto muchas de las dudas que percibo en la red sobre las pálidas opciones de voto de las elecciones de primero de marzo. Mi primera entrada en la blogosfera fue sobre el voto pero ahora no encuentro esa ilusión del cambio a mejor de otras ocasiones. La oferta es muy limitada y los potenciales ofertados son de sobra conocidos. Estoy ya convencido que nuestros políticos, gobiernen o no, deberían abandonar la política por decreto tras dos legislaturas, como los presidentes norteamericanos o franceses. Mi razonamiento es simple: si en ocho años no han conseguido hacer algo bueno por el país, lo mejor es que se vayan a casa. Y si ya lo han hecho, pues ya han cumplido y pueden dejar el puesto a gente con ganas renovadas de hacer país. La política no debería ser nunca una profesión y sí un servicio a los ciudadanos con fecha de caducidad, que luego el producto se estropea.
La sociedad civil no está desaparecida, como escribe Santiago Rey, sino que se dedica a otra cosa. Nuestros primos asturianos no s han dado un excelente ejemplo con la iniciativa Compromiso Asturias XXI, y han elaborado un documento de trabajo con 100 ideas de aplicación posible ─en diversos ámbitos como la vida familiar, el medio ambiente o el transporte─ que funcionan por el mundo y que quieren traer a Asturias. Si los asturianos pueden copiar y mejorar lo bueno del mundo también podemos hacerlo nosotros, que somos más y queremos nuestra tierra por igual. El documento parece un programa electoral pero es factible, no palabrería de un alquimista profesional que sólo recuerda que existimos cuando se avecina una cita electoral. Chapeau compromisarios.
Por cierto, o Pazo do Hórreo fue en su día una escuela de veterinaria. Espero que sus señorías no nos tomen por animales.